AI Overviews de Google, cuánto tráfico orgánico se está perdiendo de verdad
Ya hemos explicado qué es el GEO y en qué se diferencia del SEO, y de paso citamos algunas cifras generales sobre la caída de clics que ha traído consigo. Merece la pena pararse un poco más en el causante directo de buena parte de esa caída en Google: los AI Overviews, los resúmenes generados por IA que aparecen encima de los resultados tradicionales. Estas son las cifras, desglosadas por sector y con la reacción que ya está provocando entre los medios de comunicación.
Cuánto ha crecido su presencia
Los AI Overviews aparecen ya en torno al 14-16% del total de búsquedas en España, un porcentaje que sitúa al país entre los de referencia en Europa para esta función, según datos recogidos por Marketing4eCommerce. Pero esa media global esconde una diferencia enorme según el tipo de búsqueda: el 88,1% de las búsquedas que activan un AI Overview son de tipo informativo, y quien busca contenido relacionado con medios de comunicación se encuentra un resumen de IA en casi tres de cada diez búsquedas (29,8%), aunque esa proporción baja al 6% cuando se trata de noticias de última hora, según el análisis del Laboratorio de Periodismo Luca de Tena.
El efecto agregado ya se nota en el reparto del tráfico: el peso de la búsqueda orgánica tradicional ha caído del 52,02% al 40,70% desde 2025, según datos de SE Ranking. Doce puntos de tráfico que antes iban a un clic en un resultado y que ahora se quedan, en gran parte, dentro de la propia página de Google.
No todos los sectores pierden lo mismo
Aquí está el dato que de verdad debería condicionar cualquier estrategia: el impacto no se reparte igual entre sectores, ni de lejos. Los medios de comunicación y la prensa se han llevado la peor parte, con una caída media del 47,3% en su tráfico de búsqueda. Los sectores de salud, finanzas y educación han perdido entre 11 y 23 puntos porcentuales de cuota de clics orgánicos. En el otro extremo, los servicios locales, el sector inmobiliario y el comercio electrónico son los menos afectados, con caídas de entre el 6,8% y el 11,6%, de acuerdo con el análisis recogido por DesignRush.
La explicación tiene sentido si se piensa en cómo funciona un AI Overview: resume bien una pregunta con respuesta objetiva y verificable (“qué es”, “cómo se calcula”, “cuáles son los síntomas”), justo el terreno de la prensa, la sanidad o la educación. Le cuesta mucho más sustituir una decisión que exige comparar opciones concretas, un precio, una disponibilidad o una ubicación, que es el terreno del comercio electrónico y los servicios locales.
Dentro de la prensa, además, el tamaño del medio marca una diferencia clara: los editores pequeños, de entre 1.000 y 10.000 visitas diarias, han visto caer su tráfico de referencia un 60%, los medios medianos un 47%, y los grandes grupos “solo” un 22%, según Search Engine Journal. Cuanto menos margen de maniobra y menos marca reconocible tiene un medio, más nota el golpe.
Casos concretos, no solo porcentajes agregados
Los números por cabecera dan una idea más clara de lo que significa esto en la práctica: USA Today perdió casi la mitad de su tráfico de búsqueda de Google, Politico un 23%, CNN alrededor de un 25%, y Business Insider más del 85% entre junio de 2025 y junio de 2026, según cifras compiladas por DesignRush. No son medios pequeños ni mal gestionados técnicamente: son cabeceras con presupuesto y equipos de SEO dedicados, y aun así se han visto arrastradas por un cambio que no depende de cómo de bien hicieran su trabajo, sino de cómo Google decide mostrar la respuesta.
Los medios ya han pasado a los tribunales
Cuando la caída de tráfico empieza a poner en riesgo el modelo de negocio, la respuesta deja de ser solo técnica. Penske Media Corporation (editora de Rolling Stone o Variety, entre otras) presentó en febrero de 2026 un escrito judicial detallado que acusa a Google de “canibalizar” el tráfico de los editores a través de los AI Overviews, dentro de una demanda antimonopolio que sigue en tribunales. El European Publishers Council ha presentado además una queja formal ante la Comisión Europea por el mismo motivo, según recoge eMarketer.
Google, por su parte, ha calificado los AI Overviews como una simple “mejora de producto” y ha restado importancia al acuerdo implícito que llevaba años sosteniendo la web abierta: dejar que Google rastree tu contenido a cambio de recibir tráfico a cambio. La compañía sostiene que cualquier editor puede optar por no ser indexado si no está de acuerdo con cómo se usa su contenido, una opción que en la práctica equivale a desaparecer del buscador dominante. Aun así, y en paralelo al litigio, Google anunció en 2026 cinco actualizaciones a AI Overviews y AI Mode diseñadas explícitamente para devolver más tráfico a las webs que alimentan sus respuestas, según TheNextWeb.
Qué puede hacer una web frente a esto
No hay forma de “desactivar” los AI Overviews para el propio contenido salvo dejar de aparecer en Google, así que la estrategia realista pasa por otro sitio: reducir la dependencia de las búsquedas puramente informativas donde un resumen de IA basta para resolver la duda, reforzar el contenido que exige comparar, decidir o interactuar (justo lo que menos sustituye un resumen), y trabajar en paralelo la visibilidad dentro de los propios motores de IA generativa, que es de lo que trata el GEO. Medir solo posiciones y clics en Google, a estas alturas, da una imagen incompleta de si tu contenido está funcionando o no. Esto conecta directamente con la selección de herramientas de IA para empresas que de verdad ayuden a monitorizar ambos frentes a la vez.
Un problema con dueño, aunque no tenga solución fácil
Lo que distingue este caso de otras caídas de tráfico habituales es que aquí hay un responsable identificable, no un algoritmo abstracto: es Google quien decide cuánta información entrega directamente en el buscador antes de que el usuario visite la web original. Los tribunales tardarán años en resolver si eso es competencia desleal o simple evolución del producto. Mientras tanto, la caída de tráfico ya está pasando, ya tiene ganadores y perdedores por sector, y esperar a que se resuelva el litigio no es una estrategia.