MacroData España, primer balance, qué indicador se ha movido más desde el lanzamiento

Cuando presenté MacroData España hace unos días, el panel ya venía cargado con doce meses de historia de sus cuatro indicadores. Antes de esperar a que pasen meses para sacar conclusiones, merece la pena hacer una primera lectura de esa serie: de septiembre de 2025 a septiembre de 2026, no todos los indicadores se han movido igual, ni por el mismo motivo.

El que ha subido todos los meses sin excepción: el Euríbor

El Euríbor a 12 meses es el indicador con el movimiento más constante de los cuatro. Ha subido literalmente todos los meses desde septiembre de 2025, sin un solo retroceso: del 2,172% de entonces al 2,951% de agosto de 2026, y ya ronda el 3,11% en lo que va de septiembre. Son casi 94 puntos básicos de subida sostenida en un año, algo que se traduce de forma directa en la cuota de cualquier hipoteca variable en España. Es también el indicador que mejor refleja, mes a mes, el cambio de rumbo del Banco Central Europeo, del que hablamos a continuación.

El más volátil: la prima de riesgo

Si el Euríbor cuenta una historia de tendencia sostenida, la prima de riesgo cuenta una de zigzag: partió de 51 puntos básicos en septiembre de 2025, subió de forma casi ininterrumpida hasta un máximo de 120 puntos básicos en junio de 2026 —más del doble—, y desde entonces ha caído con la misma rapidez con la que subió, hasta los 46 puntos básicos actuales, su nivel más bajo de toda la serie. Ese vaivén ha ocurrido, además, en paralelo a una subida generalizada de la rentabilidad de la deuda en toda la eurozona: el bono español a 10 años ha superado el 4% por primera vez desde 2013, pero lo ha hecho a la vez que el bono alemán subía todavía más deprisa, lo que explica que la prima frente a Alemania se haya estrechado en vez de disparado. Es el ejemplo perfecto de por qué mirar un solo indicador aislado puede llevar a conclusiones equivocadas: la deuda española es más cara que hace un año, pero relativamente más barata que la alemana.

El giro más brusco: la inflación

El dato que más debería llamar la atención de cualquiera que revise el panel por primera vez es la trayectoria del IPC general. Tras bajar hasta un mínimo del 2,3% en enero y febrero de 2026, ha repuntado con fuerza hasta el 4,3% de agosto, el dato más alto de toda la serie, casi el doble que su mínimo de hace solo siete meses. La inflación subyacente, en cambio, ha subido de forma mucho más gradual y sostenida, del 2,4% de septiembre de 2025 al entorno del 2,9-3,0% durante buena parte de 2026: una señal de que la presión de precios no es solo un repunte puntual de algún componente volátil, sino que también hay presión de fondo acumulándose poco a poco.

El que no se ha movido nunca: el PIB

El cuarto indicador, el crecimiento del PIB, se mantiene clavado en el 2,7% interanual en los doce meses que cubre el panel. Aquí conviene la lectura honesta: parte de esa aparente estabilidad es un artefacto de la propia frecuencia de los datos, ya que el INE solo publica una cifra nueva de Contabilidad Nacional cada trimestre, así que el mismo dato se repite varios meses seguidos en el histórico. Pero, más allá de ese matiz metodológico, la cifra real de fondo también describe una economía que ha crecido de forma notablemente estable durante un año en el que la inflación se ha movido con fuerza y el BCE ha cambiado de política monetaria dos veces.

Lo que ha hecho el BCE mientras tanto

Detrás de buena parte de estos movimientos está el giro del Banco Central Europeo: tras mantener el tipo de la facilidad principal de financiación en el 2,15% entre septiembre de 2025 y mayo de 2026, lo subió al 2,4% en junio y de nuevo al 2,65% el 10 de septiembre de 2026 (con efecto desde el día 16), respondiendo al repunte de la inflación. La próxima decisión está fijada para el 29 de octubre de 2026. Es la misma subida que explica, en gran medida, por qué el Euríbor no ha dejado de subir mes a mes durante todo este periodo.

Lo que enseña esta primera foto

El valor de tener estos cuatro indicadores en un mismo panel no es ver cada uno por separado, sino verlos a la vez: la inflación se ha disparado, el BCE ha respondido subiendo tipos, el Euríbor ha trasladado esa subida a la financiación, y aun así el crecimiento económico no se ha resentido —al menos en la cifra oficial disponible hasta ahora—, mientras la prima de riesgo cuenta que los mercados, pese a todo, no han perdido la confianza relativa en la deuda española frente a la alemana. Es exactamente el tipo de lectura conjunta que MacroData España pretendía facilitar desde el primer día, y que solo se puede hacer con perspectiva, una vez que el panel empieza a acumular su propia historia.


Publicado el 15/09/2026 / 4 minutos de lectura / Proyectos