Noruega estudia prohibir las gafas inteligentes con cámara en espacios públicos
Las gafas con cámara y asistente de IA se están volviendo normales, y con ellas aparece una pregunta incómoda: ¿cómo sabes que la persona que tienes delante no te está grabando? Noruega es el último país en tomárselo en serio. Según Gizmodo, citando a Reuters, su Gobierno planea proponer una prohibición temporal de estas gafas en buena parte de los espacios públicos.
Qué propone Noruega
La medida se aplicaría donde hay riesgo de que alguien sea grabado sin darse cuenta, o donde se concentra mucha gente:
- Espacios abiertos y de ocio: playas, parques y eventos.
- Lugares más sensibles: colegios, piscinas, centros sanitarios y vestuarios.
Será temporal, un tiempo muerto mientras el país decide dónde y cómo se pueden usar. El Gobierno quiere plantearla “lo antes posible” y después crear un panel asesor que defina su contenido, así que no hay fecha ni texto cerrado. Todavía no es una ley.
Por qué ahora
El motivo es la privacidad, y los casos acumulados han hecho que el miedo pase de teórico a real. Gizmodo recoge ejemplos de acoso, extorsión, trampas y grabaciones a personas que no sabían que lo estaban. Con unas gafas más baratas y más populares, esos casos son más fáciles de repetir.
Noruega no es la única:
- Nueva York ha prohibido las gafas inteligentes en los tribunales de todo el estado.
- Hamburgo avanza con normas parecidas a las noruegas, que las vetan en el transporte público y en las piscinas.
- En Estados Unidos el enfoque sigue siendo más desigual y no hay una norma federal para la categoría.
Lo que queda por resolver
La principal duda de Noruega es si el veto afectará solo a las gafas con cámara o también a las que no la tienen. Estas últimas no sirven para grabar a otros, pero sí pueden usarse en situaciones controladas, como un examen o un juicio, para consultar información sin que se note.
Y hay una pregunta de fondo que va más allá de Noruega: una prohibición por lugares es fácil de decir y difícil de vigilar. Unas gafas que no se distinguen de unas normales no se detectan a simple vista. Es el mismo problema que vemos con otras tecnologías que graban o generan contenido sin que se note, como los deepfakes y la desinformación con IA o los peligros de la IA.
Mi lectura
Creo que las prohibiciones temporales por lugares son una forma razonable de ganar tiempo, pero no resuelven la cuestión de fondo: quién da su consentimiento y cómo se señala que un dispositivo está grabando. Sin una señal clara (un aviso visible, por ejemplo), la confianza entre personas en espacios compartidos se resiente. Habrá que ver si otros países europeos siguen a Noruega y qué dice la normativa de protección de datos. Esto último no lo recoge la fuente, así que lo dejo como asunto pendiente.
Información basada en el artículo de Gizmodo del 5 de octubre de 2026. La propuesta noruega puede haber cambiado desde entonces.